Escribo del dolor danzando con la muerte.
Escribo de la lluvia que pasó por mi rostro, mientras observo el cielo.
Escribo del viento que, aunque helado, es pasajero de los paisajes que recorre.
y que de la misma nada siguen un camino trazado por rutina.
Escribo porque no olvido, escribo porque estoy vivo.
Escribo como una lucha incesante de carne y hueso vivo.
Escribo para decir mis palabras con tu voz
y que en ella viva eternamente.
Escribo, porque escribo para una tarde como hoy.



