martes, 28 de septiembre de 2010

El Crimen de un prófugo




















Cuenta la leyenda, que por más de lengua larga que tenga, ni las malas lenguas que se sobrevengan, que un día por más normal que fuese, a una noble familia - y que así lo fue - el mismo día y separados por una brisa y un segundo, dos hijos le han nacido a quienes por nombre le han nombrado Viento y Tiempo, en honor al suceso de su alumbramiento. Hijos de la ilustre familia, de padre Sol y Madre Tierra, estos hermanos que en la práctica así no lo fueron, han de comenzar la lucha por la primacía de su fama.



Se cuenta que un día Tiempo aprendió a caminar mucho antes del tiempo en que su hermano Viento supo dar su primera brisa. Viento notando aquello, encendió en furia y colocó su empeño en una carrera sin contratiempos contra aquel que hizo sombra sobre su padre. Tiempo, en su perfección caminaba a paso y ritmo continuo sin mayor vacilación. Así Viento, vio en su frustración el poder de su destino. Empeñó su figura hacia el horizonte y quiso dar su meta hacia él. Cerró los ojos y se echó a correr. Cuando volvió a abrirlos nuevamente, sus pies habían estado en muchos horizontes ya lejanos de su partida.



El hermano Tiempo, quien no tenía idea de su hermano Viento, continuaba caminando donde lo había dejado ya su padre. Tiempo cada vez que su padre salía a trabajar colocaba en orden su actividad diaria de acompañar su paso firme, con su ritmo y andar habituales, los caminos que este, su padre, ya le había trazado desde su primer paso para que le hiciese compañía. Tiempo miraba por sus costados, por las noches y los días, la libertad que no tenía para sí, ya que su padre, en su atareada vida, no cesaba de recorrer sus predios. Tiempo, envidiaba para sí, lo que Viento tenía por vida, pues cuando él caminaba hacia el oriente, Viento venía de recorrer dos o tres veces los horizontes del poniente.



Viento por su parte, en su andar inesperado, recorría los predios de su padre buscándole por todos lados para agradarle un poco. Su andar dejaba tras de sí un movimiento tan sutil, como a veces tan escandaloso como un carnaval, lo que a su padre nunca le ha gustado. Viento resignado a su suerte echada al caminar de su hermano, entabló la batalla en contra de Sol, su padre y su hermano Tiempo. Viento gustaba de ver las nubes recorrer las siembras de su padre, jugaba con ellas y les daba formas de toda clase, mientras el veía a su hermano seguir a su padre sin descansar el paso, por mucho tiempo. Viento pensó para sí, si las nubes que el poseía eran tan gruesas como para cubrir el rostro de su padre ante su hermano y hacer que Tiempo se perdiese del padre que nunca le quiso. Así lo intento y recorrió con fuerza los campos del predio, reunió las nubes que la hermana de su madre, su tía Mar, le había regalado para el aniversario de sus padres, él las reunió en torno a las montañas favoritas de la colección de su padre y embarcó su rumbo secretamente hacia su hermano cubriéndolo de abundantes nubes, oscureciendo el lugar donde este se encontraba, provocando que Tiempo se alejara y perdiese de su padre y llorara por horas y horas hasta que Viento se saciase su venganza.



Así dirán, quienes no saben que pasó, que "el Tiempo está malo" cuando llueve, confundiendo las lágrimas de Tiempo al caer al suelo. A veces Tiempo cree saber quien es y grita desesperadamente con todas su fuerzas, otras veces lleva una linterna e ilumina todo su alrededor de un lado a otro, otras veces se queda más tranquilo para intentar salir del entuerto, pero su hermano solo lo deja cuando se aburre de torturarlo. Los ignorantes llaman a ello tormentas o días nublados, pero nada más equivocado. Seguramente lo dicen por ignorancia de los verdaderos hechos que connotan un crimen como tal. La realidad dice que hay algo que jamás se debe olvidar y es que los secretos familiares siempre se saben, su Madre, Tierra, hoy lo delató. Así lo sabe Viento quien hoy arranca de la sargento Primavera, quien está a cargo del esclarecimiento del crimen que ocurrió con Tiempo, del cual fue testigo el Invierno, quien ha denunciado también el hecho. Así hemos estado buscando al criminal para que su crimen sea castigado. Así que si usted ve cerca de la zona de septiembre, llegando a febrero una movimiento extraño, sutil e inesperado avise inmediatamente. Si siente alguna brisa, algún movimiento de nubes extraño o un susurro en su oreja derecha avise inmediatamente a la Primavera. Recuerde que puede esconderse entre los cerros, los volantines o los campos de trigo.

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