lunes, 15 de noviembre de 2010

Caminata Nocturna Nº 5

Me dijeron que era bastante fácil caminar. Una vez lo hice de aquí para allá. Como una tarde que va hacia la noche, donde todos los gatos se vuelven del color del pelo de la mujer morena de la esquina, que dice que trabaja como dueña de la misma. Dice que es normal; dice que desde hace un tiempo se vuelve cual gata para seguir los pasos de sus antepasadas.

Para ella, las esquinas son como atalayas - torres de vigía - dónde puede verse el ir y venir de los que quieren y no quieren. Un te quiero - con un beso -, una caricia y un adiós. Le siguen los que pasan como los jotes, no hablo de aquellos con barba en candado como yo. Hablo de los que preguntan: "¿A cómo el trabajo?". Ella responde como el servicio que otorga: "Depende". Depende y claro está, pues depende de lo que pidas, así todo depende dé. Depende y dependencia, claro esta, del valor de la transacción efectuada en una lógica de mercado y más que mercado un tratado, pues es un entrar a un mercado que suele encontrarse más allá de cinco minutos fuera del mundo.

Ella hace tiempo me dice que le gusta trabajar así. "Una mujer que es mucho más mujer que cualquiera" - dice sobre ella misma -, pues utiliza toda su femineidad; toda su mujerística característica, para conseguir un propósito, que para ella significa: dar un buen servicio. No es que sea malo, no digo que lo sea, tampoco digo que es bueno, pero al parecer lo es.

Sin embargo, y pese a todo, lo único que detesta son los malditos tacos que le impiden caminar al lado mío. Lo único que detesto yo es que la micro no pase y tener que seguir caminando a las una y media de la mañana.

miércoles, 6 de octubre de 2010

La pequeña historia de la hija del Sol






















Las historias suelen escribirse en palabras que pueden estar compuestas de letras que devienen de lo que comúnmente se conoce como alfabeto. Estas suelen, también, ir de corrido, una tras de otra acompañadas de puntos, tildes o letras que se entremezclan en frases hechas por hombres o mujeres con mucho tiempo para gastar. Las frases no son superiores a las oraciones y éstas tampoco lo son a los párrafos que componen los textos escritos. Se acostumbra a presentar las palabras sobre papel de todas las clases, así también pueden ser emitidas sonoramente mediante un sistema de sonido que poseen los seres humanos. Todo ello para comunicar una simple idea, ideas que no sólo vienen en palabras, también son parte de una tradición, del correr del tiempo.

Así cuenta la palabra hecha tradición. En la siembra del señor Sol, existía un jardín el cual su esposa Tierra cuidaba con esmero cada día. Suele decirse que Tierra por ser madre de diez hijos todos varones, solía esconder entre su jardín el más preciado de sus secretos: una hija la cual no conocía a su padre más que de vista. El jardín se ubicaba entre las preciadas colecciones de montañas y las nubes que la hermana de Tierra había regalado el verano pasado cuando estuvo de aniversario con su esposo - no es necesario recordar el episodio de viento para este caso -, el cual no gustaba de las mujeres como hijas, ya que éste consideraba que para el trabajo del día era necesaria la fortaleza viril como la de Tiempo, Viento, Cielo, Rocío, Árbol, Aire, Cerro, Campo, Río o Fuego.

La Madre, Tierra, se escapaba de noche, mientras Sol dormía, y acompañada de su hijo Rocío, acudía al jardín para visitar a su hija, quién cubría su rostro para no ser descubierta. Cuando ella nació, fue en un día muy especial, su padre aún estaba en los campos más lejanos, hacía los terrenos de su cuñada Mar, cuando le fue anunciada la noticia del nacimiento de su sexto hijo, el cual no era hijo sino hija. Éste partió presuroso diciendo para sí: "necesitamos manos de obra para el trabajo extenuante del día, una mujer sólo traerá bocas que alimentar", al llegar se encontró con la mala noticia de la muerte, de la que sería su primera hija. "Nació muerta", le informa la criada. En realidad, Tierra, sabiendo el enorme malestar del nacimiento de una hija para el padre, decidió subir con ayuda de Cerro hacía un jardín escondido cerca de las montañas para esconder ahí, entre un poco de sus lágrimas que formaron una cuna, el cobijo de la que será su mayor tesoro.

La hija del Sol crecía cada día en belleza y edad, sus delicados brazos y sus cuerpo parecía despegarse del suelo saludando a quién pasara de manera de ser tan bella como una flor. El asombroso parecido de esta con su padre asombraba tanto a los hermanos que sabía del oscuro secreto, como a la madre dueña de este. Al llegar cierta edad, Tierra contó a su hija el porqué de su estadía entre los jardines, lo que a esta pequeña resultó sin duda, atormentarte. Ella misma al estar cerca su padre escondía su cara, para no verle, pues el temor a éste le dominaba. Cada vez que éste se asomaba por las cercanías del jardín, ella escondía su bello rostro del día.

Un día la llegada de Viento, su hermano, atemorizó a la bella flor. Viento acercándose preguntó que era aquella persona que osaba ocultarse en los terrenos de su padre. Ella confesó. Viento, quién no simpatizaba con su padre por la preferencia con Tiempo, comentó que Sol, no debía de ser temido, lo a que a esta bella flor dio un poco de valor para enfrentarse un día en el que la presencia de su padre estuviera cercana.

Así, un día, la bella flor, tomó para sí el valor de mostrarse y decidió que la la próxima ocasión en que su padre estuviese cerca, ambos se enfrentaría el uno al otro sin más. La ocasión, así llegó, y Sol, recordó su colección de montañas, y decidió bañarlas con su presencia. La bella flor, al sentir la abrigadora presencia del Sol - su padre - lentamente comenzó a desplegar su hermoso rostro hacia el de su padre, quien con mirada intrigada entró en contacto maravillado por tal hermosura.


- ¿Quién eres? - dijo Sol.

- Yo, Padre mío, tu hija que conociste muerta, ahora vive frente a ti - dijo ella con sus ojos brillantes de emoción.

- ¿Hija? - respondió extrañado.

-Sí, soy quien ha sido escondida de tu presencia por ser hija tuya - la emoción crecía en ella. En ese instante, apareció la madre, atemorizada del espectáculo del que era testigo y asumió el temor que correspondía para tal secreto al descubierto. Ella confesó:

- "Si, esposo, mío. Ella es la hija que había nacido muerta para ti, siempre vivió como tesoro en mi jardín" - dijo la madre, con angustia.

- "Tu hermoso rostro a maravillado mi corazón. Tus ojos bellos, dejan pequeño toda mi labor diaria. Hija mía, tu luz ha sido liberada de la muerte". La voz del padre emocionado se escuchó desde todos los más recónditos lugares de su hacienda, para luego ser leyenda, entre los hijos de Cerro y esparcida por Viento y Rocío para ser escuchada por Aire y Cielo, quienes a su vez enraizaron en Árbol la maravillosa buena nueva, quien esparcio la noticia, para no perder a Tiempo ni a Campo, quien comentó a Río quien llevo la noticia a su tía Mar de que la familia era más numerosa ya que una hija ha maravillado el rostro de su padre. Sin embargo, Fuego, quien se había enemistado con la familia hace un buen tiempo, no ha sido enterado de tal noticia.

Así el padre abrazo a su hija y la hizo heredera de sus hermosos jardines, en los cuales ella había vivido y vivirá. Así la amistad entre la hija del Sol y éste es tan fuerte que cada día que el padre se acercaba al jardín ella le seguía tiernamente con su bella mirada, desde cuando su padre se acercaba, al cual llamó amanecer, hasta cuando él se alejaba, el atardecer. Para los ignorantes como nosotros las hijas de la Hija de Sol, las hacemos llamar maravillas, que no es un mal nombre para recordar alguien que maravilló el rostro de su padre.

martes, 28 de septiembre de 2010

El Crimen de un prófugo




















Cuenta la leyenda, que por más de lengua larga que tenga, ni las malas lenguas que se sobrevengan, que un día por más normal que fuese, a una noble familia - y que así lo fue - el mismo día y separados por una brisa y un segundo, dos hijos le han nacido a quienes por nombre le han nombrado Viento y Tiempo, en honor al suceso de su alumbramiento. Hijos de la ilustre familia, de padre Sol y Madre Tierra, estos hermanos que en la práctica así no lo fueron, han de comenzar la lucha por la primacía de su fama.



Se cuenta que un día Tiempo aprendió a caminar mucho antes del tiempo en que su hermano Viento supo dar su primera brisa. Viento notando aquello, encendió en furia y colocó su empeño en una carrera sin contratiempos contra aquel que hizo sombra sobre su padre. Tiempo, en su perfección caminaba a paso y ritmo continuo sin mayor vacilación. Así Viento, vio en su frustración el poder de su destino. Empeñó su figura hacia el horizonte y quiso dar su meta hacia él. Cerró los ojos y se echó a correr. Cuando volvió a abrirlos nuevamente, sus pies habían estado en muchos horizontes ya lejanos de su partida.



El hermano Tiempo, quien no tenía idea de su hermano Viento, continuaba caminando donde lo había dejado ya su padre. Tiempo cada vez que su padre salía a trabajar colocaba en orden su actividad diaria de acompañar su paso firme, con su ritmo y andar habituales, los caminos que este, su padre, ya le había trazado desde su primer paso para que le hiciese compañía. Tiempo miraba por sus costados, por las noches y los días, la libertad que no tenía para sí, ya que su padre, en su atareada vida, no cesaba de recorrer sus predios. Tiempo, envidiaba para sí, lo que Viento tenía por vida, pues cuando él caminaba hacia el oriente, Viento venía de recorrer dos o tres veces los horizontes del poniente.



Viento por su parte, en su andar inesperado, recorría los predios de su padre buscándole por todos lados para agradarle un poco. Su andar dejaba tras de sí un movimiento tan sutil, como a veces tan escandaloso como un carnaval, lo que a su padre nunca le ha gustado. Viento resignado a su suerte echada al caminar de su hermano, entabló la batalla en contra de Sol, su padre y su hermano Tiempo. Viento gustaba de ver las nubes recorrer las siembras de su padre, jugaba con ellas y les daba formas de toda clase, mientras el veía a su hermano seguir a su padre sin descansar el paso, por mucho tiempo. Viento pensó para sí, si las nubes que el poseía eran tan gruesas como para cubrir el rostro de su padre ante su hermano y hacer que Tiempo se perdiese del padre que nunca le quiso. Así lo intento y recorrió con fuerza los campos del predio, reunió las nubes que la hermana de su madre, su tía Mar, le había regalado para el aniversario de sus padres, él las reunió en torno a las montañas favoritas de la colección de su padre y embarcó su rumbo secretamente hacia su hermano cubriéndolo de abundantes nubes, oscureciendo el lugar donde este se encontraba, provocando que Tiempo se alejara y perdiese de su padre y llorara por horas y horas hasta que Viento se saciase su venganza.



Así dirán, quienes no saben que pasó, que "el Tiempo está malo" cuando llueve, confundiendo las lágrimas de Tiempo al caer al suelo. A veces Tiempo cree saber quien es y grita desesperadamente con todas su fuerzas, otras veces lleva una linterna e ilumina todo su alrededor de un lado a otro, otras veces se queda más tranquilo para intentar salir del entuerto, pero su hermano solo lo deja cuando se aburre de torturarlo. Los ignorantes llaman a ello tormentas o días nublados, pero nada más equivocado. Seguramente lo dicen por ignorancia de los verdaderos hechos que connotan un crimen como tal. La realidad dice que hay algo que jamás se debe olvidar y es que los secretos familiares siempre se saben, su Madre, Tierra, hoy lo delató. Así lo sabe Viento quien hoy arranca de la sargento Primavera, quien está a cargo del esclarecimiento del crimen que ocurrió con Tiempo, del cual fue testigo el Invierno, quien ha denunciado también el hecho. Así hemos estado buscando al criminal para que su crimen sea castigado. Así que si usted ve cerca de la zona de septiembre, llegando a febrero una movimiento extraño, sutil e inesperado avise inmediatamente. Si siente alguna brisa, algún movimiento de nubes extraño o un susurro en su oreja derecha avise inmediatamente a la Primavera. Recuerde que puede esconderse entre los cerros, los volantines o los campos de trigo.

martes, 17 de agosto de 2010

Hojas de cerezos
















Podemos mentirnos, sin mirar a los ojos

Podemos escaparnos, en este hermoso día

Y todo estará bien,

otra vez…


Pero te quedas ahí, sin mirar atrás.

Porque sabes que nuestro pasado pesa.

Y nuestro futuro incierto

Como aquella hoja de cerezo,

Que cae sin parar.


Quédate ahí y vuelve atrás.

Estoy cayendo, estoy cayendo en ti.

Extraños y felices… eso es lo que solíamos ser.

Solíamos ser… Extraños y felices….

Estoy cayendo, estoy cayendo en ti.

Otra vez…


Nos encontramos solos en este pobre lugar

No puedo negar que me gusta el azul

de este nuevo comienzo.


Pero te quedas ahí, sin mirar atrás.

Porque sabes que nuestro pasado pesa.

Y nuestro futuro incierto

Como aquella hoja de cerezo,

Que cae sin parar

En el vacío de un nosotros

Sin final.


(mOmO)

miércoles, 14 de julio de 2010

::: Cortos y dos silencios ::::

:::Sueños::

En realidad, cierro los ojos para verte.

(Grecko)


::La Micro::

Entré por la puerta de atrás, para reírme de sus secretos.

(Grecko)


::Tiempo::

Atrapados por el tiempo.

Nunca hay tiempo para ser feliz

Pero si ¿para ser un viejo amargado?

(MOmO)


::Poseída::

Vida he de tomarte en serio,

tengo entre mis labios la palabra,

y no tengo miedo en usarla.

(Grecko)


::Magia::

Me miras, me hablas

Me tomas la mano

Caminamos juntos por la plaza

Y descubro que estoy volando…

(MOmO)


::Tristeza::

No es por ser grosero, compañera,

pero me gusta otra.

(Grecko)


::Silencio::

Me acuesto y apago la tv

Escucho los perros ladrar en su desvelo.

Respiro y pienso en ti

Hasta quedarme dormido.

(MOmO)


::Certeza::

La suma de mi tú y tu yo es proporcional al amor que se eleva en un cubo al cielo.

(Grecko)


::Juegos::

Hombres serios,

Serios problemas.

No hay nada peor que un payaso

Pesimista.

(MOmO)


::Alameda::

Por Moneda queda un lugar entre tus besos y los míos.

(Grecko)


::Regalos::

Antes era feliz jugando con lana

Ahora regalo nintendo wii

Para sentirme padre.

(MOmO)


::Sirena::

De un lado a otro su cantar enmudece el tráfico de las 6.


(Grecko)


::Silencio::

Puedo despertarte.

(Grecko)